DR. CLAUDIO PINTO

DR. CLAUDIO PINTO SANDOVAL

 

El doctor Claudio Pinto es médico cirujano de la Universidad de Valparaíso y se especializó en oftalmología en la Universidad Federal de Sao Paulo en Brasil (ver certificado).
Interesado en entregar soluciones definitivas para quienes dependen de los anteojos, en 1999 fundó Refractiva. Pero, en el año 2001, hubo un acontecimiento que lo conmovió: desde Estados Unidos llegaban a Chile los primeros lentes intraoculares multifocales, la solución definitiva para la presbicia.
“Nadie veía la oportunidad que se presentaba. Solo hoy en nuestro país hay casi 10 millones de personas que deben usar anteojos para leer y aunque parezca increible aún hay personas, incluyendo algunos especialistas, que creen que no existe tratamiento para esta condición natural que todos presentaremos después de los 40 años”, explica.
Entusiasmado, el doctor Pinto tomó la decisión de operar a su primer paciente: su madre. “Hoy a sus 78 años aún disfruta no usar los clásicos lentes de lectura y de no necesitar operarse de cataratas como la mayoría de sus amigas”.
Desde aquella época, han pasado miles de pacientes por nuestras clínicas y nuestros cirujanos ya están utilizando la séptima generación de estos multifocales. Con los años, no solo hemos perfeccionado técnica y la tecnología, sino que la experiencia que viven nuestros pacientes: con anestesia tópica (gotas), microincisiones, lentes plegables y ausencia de parche salen del pabellón viendo y la mayoría de las veces leyendo. “Aún me emociona ver la cara de sorpresa de nuestros pacientes cuando se dan cuenta cómo mejoró su vista tras la operación. Algunos me han dicho: “¡Pensé que era mentira… logro leer sin anteojos!”. Y se apresuran a escribir en su WhatsApp a sus parejas, hijos o amigos contándoles la novedad”.
El mismo doctor Pinto se enfrentó a cambiar de rol y pasar a ser paciente en 2011. “¿Cómo iba a usar anteojos por la presbicia si estoy ofreciendo la solución? Busqué a un colega diestro en estas artes y a pesar que decía que yo era demasiado joven (tenía 44 años), me operó y hoy estoy libre de los anteojos. Por esto, nuestra misión en Refractiva es seguir cambiando la calidad de vida de nuestros pacientes que a esta altura tienen por lo menos 30 años más para disfrutar esta nueva forma de enfrentar la vida después de los 40”.

Solo hoy en nuestro país hay casi 10 millones de personas que deben usar anteojos para leer y aunque parezca increible aún hay personas, incluyendo algunos especialistas, que creen que no existe tratamiento para esta condición natural que todos presentaremos después de los 40 años”